México frente a la paradoja alimentaria: hambre y obesidad como crisis de salud pública
México vive una paradoja alarmante: en un mismo territorio conviven la desnutrición infantil y la epidemia de obesidad que provoca muertes evitables cada año. El más reciente informe de la FAO sobre el Estado de la Inseguridad Alimentaria 2025 confirma que nuestro país enfrenta un doble desafío: millones de personas carecen de acceso a una dieta nutritiva y equilibrada, mientras otros padecen enfermedades crónicas derivadas del exceso calórico y los ultraprocesados.
Este panorama tiene profundas implicaciones jurídicas y sociales. El artículo 4° constitucional reconoce el derecho a la alimentación nutritiva, suficiente y de calidad. Sin embargo, la brecha entre la norma y la realidad se amplía: regiones enteras del sur del país enfrentan mortalidad infantil por desnutrición, mientras que en las ciudades el sistema de salud se ve desbordado por diabetes, hipertensión e infartos.
El problema no es solo presupuestario, sino estructural:
- El precio internacional de granos y cereales, afectado por la guerra en Ucrania, encarece la canasta básica.
- La globalización ha multiplicado el acceso a ultraprocesados, pero no garantiza nutrición adecuada.
- La desigualdad hace que los hogares más pobres deban elegir entre comer y atender otros derechos básicos como salud o educación.
El hambre y la obesidad son dos caras de la misma moneda: ambas expresan una violación sistemática al derecho humano a la salud y a la alimentación. Reconocerlo implica repensar las políticas públicas, los sistemas de producción y distribución de alimentos, y la responsabilidad del Estado para que la alimentación no sea una ruleta entre la carencia y el exceso.
La pregunta es clara: ¿podemos seguir llamándonos una economía emergente si millones no logran garantizar lo más elemental: nutrirse para vivir con dignidad?
Lee el artículo completo en: Hambrey malnutrición: el caso de México en 2025
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